El municipio de Ensenada, en Baja California, comenzó como un pequeño asentamiento portuario llamado Ensenada de Todos Santos. A finales del siglo XIX creció gracias a la minería y al comercio marítimo. Durante la época de la Prohibición en Estados Unidos se convirtió en un destino popular para turistas que buscaban entretenimiento. Con el paso del tiempo, Ensenada se consolidó como un importante puerto, centro turístico y capital del vino mexicano.
Cuenta la tradición que La Bufadora es en realidad una pequeña ballena que quedó atrapada entre las rocas cuando su manada regresaba al mar abierto. La ballena, al no poder escapar, sopla con fuerza hacia el cielo pidiendo ayuda, y por eso el agua sale disparada como un gran chorro.